Ruta Fotográfica por El Escorial

Actualizado: 7 mar

La historia de San Lorenzo de El Escorial está asociada al monasterio homónimo y la villa de El Escorial, de la que surgió. Las primeras referencias históricas de este edificio datan del año 1558, cuando Felipe II designó una comisión para que buscase un lugar idóneo para su emplazamiento, integrada por arquitectos, médicos y canteros, entre otros gremios.​

La pequeña aldea de San Lorenzo de El Escorial reunía todas las condiciones físicas adecuadas para levantar aquí el emplazamiento deseado por Felipe II .​ Su abundancia de bosques, canteras y cotos de caza, la calidad de sus aguas y su situación en el centro geográfico de la península ibérica, a los pies del monte Abantos, fueron factores determinantes para su elección definitiva, que tuvo lugar en 1561.

La ruta está disponible en la web y como muestra de lo que puede ofrecer, se describen a continuación las etapas más importantes, con fotos reales tomadas en varias de nuestras sesiones.

La ruta nos permitirá conocer no solo el Palacio, los Jardines y la Basílica, sino también zonas destacables de la villa de San Lorenzo del Escorial, como el Barrio del Plantel y la Casa de las Columnas entre otros.

Durante la ruta, aparte de conocer los datos históricos más relevantes, se explican los conceptos más importantes para nuestras tomas fotográficas, como son:

La apertura del diafragma y la distancia focal.
El tiempo de exposición.
La sensibilidad ISO.

Estos valores nos servirán para conocer lo que se denomina Triangulo de la Compensación y empezar a utilizarlos en nuestras fotos. Junto a esto también aprendernos otros conceptos como los diferentes métodos de enfoque, la regla de los tercios a la hora de hacer la composición, la utilización correcta de los puntos AF, comprender el histograma y como hacer un ahorquillado de varias tomas para su posterior tratamiento HDR.

Nuestra ruta comienza en la Lonja de la fachada lateral del Monasterio Hay que tener en cuenta que el complejo está compuesto del Palacio, la Basílica y el Monasterio, aunque todo es comúnmente conocido como el Monasterio de El Escorial.

Fue considerado, desde finales del siglo XVI, la Octava Maravilla del Mundo, tanto por su tamaño y complejidad funcional como por su enorme valor simbólico. Su arquitectura marcó el paso del plateresco renacentista al clasicismo desornamentado. Además de su espectacular arquitectura recoge un museo en su interior, con pinturas, esculturas, tapices, pergaminos, ornamentos litúrgicos y demás objetos suntuarios, sacros y áulicos.
El resultado final guarda reminiscencencias de los tres dominios que Felipe II había aprendido a amar en su juventud en Valladolid, Milán y Bruselas: la planta rectangular con sus cuatro torres en las esquinas, habitual en los sobrios alcázares castellanos de piedra, la arquitectura clásica italiana en la basílica y las portadas, y los típicos tejados de pizarra flamencos.

La foto siguiente fue tomada con los siguientes parámetros:
Tiempo de Exposición: 1/320
Abertura: f/4
ISO: 100
Distancia Focal: 14mm


Las Galerías del Claustro principal, en torno al Patio de Evangelistas, están decoradas con cincuenta y cuatro pinturas al fresco con la Historia de la Redención, desde el nacimiento de la Virgen hasta el Juicio Final, ordenándose a partir de la Puerta de las Procesiones que comunica el Claustro con la Iglesia.



El Patio de los Evangelistas es una de las partes más bellas e importantes del edifico desde el punto de vista arquitectónico, tanto por las fachadas de las galerías del Claustro, según diseño de Juan Bautista de Toledo variado por Herrera, como por el Templete, obra de este último, que da nombre al Patio.

El jardín, concebido como un característico patio claustral distribuido en forma de cruz, está centrado por un edificio dórico que alude a la fuente de la Gracia y de la vida espiritual (los cuatros Evangelios), y al jardín del Edén con los cuatro ríos que riegan las partes del mundo: este Templete de los Evangelistas fue diseñado en 1586 por Herrera.

En esta parada realizamos multitud de tomas desde cada uno de los ángulos del jardín, como de ángulos diferentes. La siguiente toma fué realizada con:

Tiempo de Exposición: 1/320
Abertura: f/8
ISO: 200
Distancia Focal: 21mm
Balance de Blancos con ligera inclinación a tonos sepia.

Esta otra se realizó con los parámetros:

Tiempo de Exposición: 1/320
Abertura: f/8
ISO: 200
Distancia Focal: 15mm
Ahorquillado automático de 3 tomas.
Balance de Blancos automático.
En el post procesado, se procedió a realizar un ligero HDR estándar con las tres tomas del ahorquillado.


Después de recorrer las distintas partes del claustro llegamos a la Basílica. Al estar rodeada por otros cuerpos de edificación del complejo monástico, solamente queda visible la fachada occidental, la misma por la que se accede al interior. Ocupa todo un frente del Patio de los Reyes.


La Basílica es obra de Juan de Herrera. Y es una obra maestra de la arquitectura española del Renacimiento. El templo tiene planta de cruz griega, forma un cuadrado de 50 metros de lado y está dividida por tres naves cubiertas con bóveda de cañón, separadas por cuatro enormes pilares dóricos de 8 metros de lado cada uno y decorados con dos filas de pilastras dóricas; sobre ellos se levanta el granítico cimborrio circular de 17 metros de diámetro y 92 metros de altura, inspirado en la cúpula del Vaticano, con tambor sobre pechinas y ocho grandes ventanales. Un gran pasadizo recorre el perímetro interior, a considerable altura, desde donde se puede dominar la extensión y magnificencia de la nave central, la maravilla del altar mayor y los detalles de las pinturas de las bóvedas.

La siguiente toma fue realizada desde el Jardín de los Frailes, con la siguiente configuración:
Tiempo de Exposición: 1/1600
Abertura: f4.5
ISO: 200
Distancia Focal: 24mm
Balance de Blancos con ligera inclinación a tonos sepia.


Saliendo del Monasterio continuamos bordeando la lonja hasta llegar a su fachada principal, la cual tiene 207 m. de largo y 20 de altura, con dos torres en los extremos de 56 m. terminadas en chapitel cubierto de pizarras y coronado con una bola con una veleta y cruz de hierro en el remate. La fachada tiene tres portadas, de las que sobresale y destaca el hermoso y clásico acceso central ornado con pilastras -de estilo dórico en el cuerpo bajo y jónico en el superior-, ventanas, nichos y cornisas, coronado todo ello por un frontón rematado por bola, bajo el que ocupan los lugares de privilegio la figura de San Lorenzo (obra de Juan Bautista Monegro), el escudo real de Felipe II y dos parrillas que recuerdan el martirio del santo patrón. Las otras dos portadas, más simples, pero también rematadas por un frontón, sirven de acceso al colegio y al convento.

A las tomas de esta parte del Monasterio, les quisimos dar un aspecto más monumental y grave del que ya por si tiene, por lo que se procedió a realizar un ahorquillado de tres tomas para posterior tratamiento HDR, dando más importancia a los diferentes tonos de la piedra.
Tiempo de Exposición: 1/200
Abertura: f/4.5
ISO: 100
Distancia Focal: 18mm
Balance de Blancos con ligera inclinación a tonos sepia.
Continuando por la lonja, nos encaminamos al mirador que permite ver los jardines y el estanque junto con la fachada lateral del Monasterio. En el camino nos encontramos con la galería de arcos que separa el acceso a los jardines del mirador.

La toma se realiza también para posterior tratamiento HDR, por lo que se configura un ahorquillado de tres tomas. La Distancia focal en este caso es la mínima posible, con un gran angular.
Tiempo de Exposición: 1/100
Abertura: f/4
ISO: 200
Distancia Focal: 10mm
Balance de Blancos con ligera inclinación a tonos sepia.


Una vez llegados al Mirador, podemos observar la facha lateral del Monasterio, junto el conjunto de jardines y el estanque, una bonita vista del conjunto arquitectónico.

En este caso nuestra foto también se realizó con un ahorquillado de tres tomas para su posterior tratamiento HDR. Los parámetros generales fueron:
Tiempo de Exposición: 1/640
Abertura: f/4.5
ISO: 200
Distancia Focal: 35 mm
Balance de Blancos con ligera inclinación a tonos sepia.


Entrando ya en el Jardín de los Frailes, Felipe II fue un gran amante de los jardines, como prueban las intervenciones paisajísticas que ordenó desarrollar en la Casa de Campo, El Pardo, Aranjuez, La Granjilla de La Fresneda, Valsaín y San Lorenzo de El Escorial.
En ellas se daba el salto desde el jardín medieval, concebido como un espacio recogido y cerrado, al jardín renacentista, que se abre al mundo exterior, integrando arquitectura y naturaleza.

De todos estos recintos, el Jardín de los Frailes, situado a los pies del Monasterio de El Escorial, no sólo es el que mejor conserva su fisonomía original, sino también el máximo exponente del concepto que el rey tenía de la jardinería, que debía proporcionar belleza visual, además de permitir el cultivo de hortalizas y frutas.

La siguiente toma se realiza con los siguientes valores:
Tiempo de Exposición: 1/800
Abertura: f/4
ISO: 200
Distancia Focal: 10 mm
Balance de Blancos con ligera inclinación a tonos sepia.

Cuando hablamos del Jardín de los Frailes, genéricamente nos estamos refiriendo a tres espacios que, pese estar conectados entre sí y tener una unidad formal, están bien diferenciados: el Jardín de Convalecientes, el Jardín de los Frailes propiamente dicho y
El Jardín Real de carácter reservado.

El Jardín de los Convalecientes, dispone de una logia integrada en el Palacio. Su arquitectura más parece italiana que que hispana, por completo diferente a la desornamentación herreriana. Es una doble logia orientada al sur (por ello dedicada a los monjes convalecientes, que tenían allí la botica) en donde reaparece la columna como eje vertebrador del edificio.

La galería tiene gran profundidad lo que, unido a su orientación sur, produce intensos claroscuros sobre los que destacan las columnas y sus grises fustes.

La siguiente toma se realiza con los siguientes valores:
Tiempo de Exposición: 1/800
Abertura: f/4
ISO: 200
Distancia Focal: 10 mm
Balance de Blancos con ligera inclinación a tonos sepia.
Ahorquillado de 3 tomas.
Posteriormente se realiza un tratamiento HDR estándar.

La siguiente toma se realiza, con la vista de la cúpula de la Basílica con los siguientes valores:
Tiempo de Exposición: 1/1250
Abertura: f/4
ISO: 200
Distancia Focal: 10 mm
Balance de Blancos con ligera inclinación a tonos sepia.


Por último y finalizando nuestro recorrido, nos dirigimos a ver las zonas propias de la villa de El Escorial, visitando la Casa de los Oficios, la Casa de las Columnas y el Barrio del Plantel, un barrio que se construyó en los años 20 con un estilo modernista que sigue conservando.

Es llamado asi por corresponder a una huerta de frutales, del patrimonio real, con plantaciones de pinos, almendros y castaños, que Felipe II encargó para su plan de ordenación de los terrenos que rodeaban el Monasterio. La actual ordenación corresponde, con algunas variaciones, al Proyecto del Ensanche datado a finales del XIX y principios del XX. Concebido como barrio residencial, tiene por eje principal la calle Leandro Rubio que, iniciándose en Floridablanca, acaba en la Plaza de los Alamillos. El barrio se fue conformando con la construcción de viviendas unifamiliares, magníficos hoteles que eran utilizados por familias que veraneaban en estas viviendas que forman uno de los barrios más atractivos de San Lorenzo.

Un ejemplo de una las casa del barrio. La siguiente toma se realiza, los siguientes valores:
Tiempo de Exposición: 1/1400
Abertura: f/4
ISO: 200
Distancia Focal: 12 mm.


Con esta última parada, terminamos nuestra ruta del Monasterio del Escorial y recordad que si queréis participar en una de nuestras "quedadas", podéis apuntaros en este mismo portal, a la Ruta Fotográfica del Monasterio del Escorial, donde podrás vivir esto y mucho más en compañía de gente afín a tus hobbies.


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